Nacional
Morena celebra su propio cumpleaños con el Día Nacional del Bienestar
El peso partidista del concepto «bienestar» y «cumpleaños de Obrador» genera indignación.
A Morena le pareció buena idea: proponer el Día Nacional del Bienestar justo el 13 de noviembre, fecha en que nació el presidente Andrés Manuel López Obrador. La iniciativa, presentada en la Cámara de Diputados, busca institucionalizar una jornada para “reflexionar sobre los avances sociales” del país. Pero el gesto, por más simbólico que suene, ha despertado más ironías que aplausos.
Porque, claro, nadie es ingenuo. Cuando el bienestar nacional coincide con el cumpleaños del presidente, uno no puede evitar sospechar que el homenaje es menos a la nación y más al hombre que la gobierna.
Día Nacional del Bienestar: entre el homenaje y la propaganda
Según los legisladores que impulsaron la propuesta, el objetivo es reconocer los esfuerzos del actual gobierno para combatir la desigualdad y consolidar programas sociales. Pero el calendario ya está repleto de fechas similares: Día de la Solidaridad, Día del Trabajo, Día de la Justicia Social. Entonces, ¿por qué añadir otro?
Algunos analistas lo ven como una jugada política para mantener viva la narrativa de la “cuarta transformación” más allá del sexenio. Otros, como un intento de blindar el legado de López Obrador con tinta en el calendario. Y, entre nosotros, no parece una teoría descabellada.
Día Nacional del Bienestar: un espejo de la política mexicana
El Día Nacional del Bienestar sería conmemorado con actividades públicas, foros y programas culturales en todo el país. Suena bien en el papel, pero la pregunta es si ese bienestar del que tanto se habla se siente en la vida cotidiana: en el mercado, en el transporte, en el recibo de la luz o en el sueldo que no alcanza.
La propuesta, más que un festejo, parece un espejo que devuelve la imagen de un país donde el bienestar sigue siendo una promesa por cumplir. Tal vez el verdadero homenaje al pueblo sería que ese bienestar se notara sin necesidad de decretarlo.
Hablando en serio
El intento de convertir el 13 de noviembre en el Día Nacional del Bienestar reabre el debate sobre la línea que separa el reconocimiento social del culto político. En una democracia madura, las fechas patrias deberían conmemorar logros colectivos, no efemérides personales. Lo preocupante es que este tipo de propuestas normalizan la confusión entre Estado, partido y figura presidencial.
¿Hasta qué punto estamos celebrando al pueblo… y hasta qué punto celebramos al poder?

