Contacto

Opinión

¿Quién detendrá la guerra?

Trump exigió “rendición incondicional” de Teherán. Netanyahu celebró la ofensiva como un paso hacia la seguridad.

Publicado

el

¿Quién detendrá la guerra?

Por José Luis Castillejos

La noche cayó sobre Irán con el estruendo de bombas. Tres instalaciones nucleares fueron atacadas por Estados Unidos e Israel. El mundo despertó sin aliento.

Los sitios de Fordow, Natanz e Isfahán fueron alcanzados. El Pentágono habló de una “respuesta necesaria”. La diplomacia fue arrinconada entre explosiones y comunicados ambiguos.

El uranio enriquecido en Irán ha llegado al 60%. El límite acordado es 3.67%, según la Agencia Internacional de Energía Atómica. Washington dice que el tiempo se agotó.

Pero nadie pregunta cuántos niños iraníes pasaron la noche bajo tierra. Cuántas mujeres corrieron entre humo y escombros. Cuántos ancianos lloraron en silencio.

Israel ejecutó los ataques con precisión quirúrgica. EE.UU. lo respaldó con bombarderos furtivos B‑2. Una coreografía militar que revive los peores capítulos del siglo XXI.

El Instituto Watson de Asuntos Internacionales, en Brown University, estima que las guerras estadounidenses desde 2001 han costado más de 8 billones de dólares y 940,000 vidas humanas.

¿Hasta cuándo se financiará la muerte con dinero público? ¿Cuántos discursos vacíos intentarán justificar las cenizas?

Trump exigió “rendición incondicional” de Teherán. Netanyahu celebró la ofensiva como un paso hacia la seguridad. Pero nadie habló de las familias que perdieron todo en segundos.

Occidente repite el guion de Irak. Confía en la fuerza. Desprecia la memoria. Y el periodismo, salvo honrosas excepciones, ha preferido los comunicados oficiales al testimonio humano.

Las cámaras no captaron la mano de un niño sacando polvo de los ojos de su hermana. Ni el grito sordo de un médico sin insumos.

En Teherán, algunos resisten con dignidad. En Tel Aviv, muchos temen represalias. En Washington, se mide la popularidad con encuestas, no con sangre.

El Consejo de Seguridad de la ONU permanece dividido. Europa titubea. Rusia y China observan con cautela. El mundo calla. El petróleo sube.

¿Quién escribirá el epitafio de esta guerra anunciada?

Quizá no haya respuestas claras. Pero el deber del periodismo es incomodar, preguntar, insistir. Incluso si nadie escucha.

Incluso si la guerra gana otra vez.

Ha desarrollado su labor periodística en los medios mexicanos Excélsior, El Universal, El Nacional, El Orbe, Sur de México, Revistas Siempre e Impacto, Fuerza Informativa Azteca (Canal 13 de Televisión, corresponsal en Perú en 1997) y Canal 22 de Televisión (producción para Notimex). Fue corresponsal internacional durante 22 años en Guatemala y Perú de la Agencia de Noticias Notimex y es actualmente columnista del portal La Silla Rota. Ha realizado coberturas especiales en la frontera sur de México y Centroamérica para las agencias de noticias Reuters (Inglaterra) y Associated Pressc(AP, Estados Unidos). Actualmente dirige El DiarioYa!

Seguir Leyendo
Anuncio

Opinión