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Rescatadas 45 personas retenidas por el ELN en Colombia tras presión internacional

Colombia rescata a 45 personas retenidas por el ELN, pero mueren dos soldados.

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Rescatadas 45 personas retenidas por el ELN en Colombia tras presión internacional

Colombia rescata a 45 personas retenidas por el ELN, pero mueren dos soldados.

El Ejército colombiano rescató a 45 personas retenidas por el ELN en una carretera del departamento del Chocó, en una operación que permitió liberar a 41 adultos y cuatro menores de edad, incluidos dos bebés. El operativo terminó con la muerte de dos soldados profesionales y dejó a otros cinco militares heridos, después de que el grupo armado desplegara explosivos y varias emboscadas para impedir el avance de las tropas.

Dos autobuses quedaron atrapados en la carretera

El secuestro ocurrió durante la madrugada del martes 14 de julio en el sector conocido como Las Toldas, sobre la vía que comunica Quibdó con Carmen de Atrato, en el departamento del Chocó. Hombres del ELN interceptaron dos autobuses de servicio público alrededor de las dos de la mañana y bloquearon la carretera con los propios vehículos.

En los autobuses viajaban 41 adultos y cuatro menores. Entre los niños se encontraban dos bebés, uno de ocho meses y otro de apenas dos meses, de acuerdo con la información difundida por las autoridades colombianas.

Los pasajeros quedaron retenidos durante varias horas mientras los integrantes del grupo armado utilizaban el bloqueo para controlar el paso por la vía. La carretera Quibdó-Medellín es una ruta estratégica para la comunicación del departamento, pero también atraviesa zonas donde operan grupos armados y persisten graves problemas de seguridad.

El Ejército atribuyó la acción al Frente Manuel Hernández, conocido como El Boche, una estructura del ELN con presencia en la región. La institución informó que los civiles fueron empleados como escudos humanos durante el bloqueo.

El rescate enfrentó cuatro emboscadas

La respuesta militar estuvo a cargo de tropas de la Brigada 15 del Ejército y de unidades de la Séptima División. Cuando los soldados intentaron acercarse al lugar donde permanecían los pasajeros, se encontraron con una operación preparada para frenar su avance.

Según los reportes conocidos hasta ahora, los integrantes del ELN instalaron artefactos explosivos y realizaron varias acciones de hostigamiento. El grupo armado habría ejecutado cuatro emboscadas contra los militares que intentaban abrir la vía y poner a salvo a los pasajeros.

Dos soldados profesionales murieron durante el operativo. Las víctimas fueron identificadas como los militares Ducuara y Vallejo, quienes perdieron la vida mientras las tropas avanzaban hacia los autobuses retenidos.

Otros cinco integrantes del Ejército resultaron heridos y fueron atendidos después de la operación. Las autoridades no han informado de bajas entre los civiles rescatados.

La intervención militar se desarrolló bajo una presión creciente para que el ELN liberara a las personas retenidas. El caso generó preocupación por la presencia de menores y por el riesgo de que los pasajeros quedaran expuestos a un enfrentamiento entre el grupo armado y las Fuerzas Militares.

Los 45 pasajeros fueron liberados

Las tropas lograron llegar hasta los autobuses y rescatar a las 45 personas. El Ejército informó que todos los pasajeros se encontraban en buenas condiciones de salud y quedaron bajo acompañamiento de los militares y de las autoridades regionales.

La liberación puso fin a una situación que había mantenido bloqueada una de las principales vías del Chocó. Las autoridades iniciaron los procedimientos para trasladar a los pasajeros a un lugar seguro y verificar el estado físico y emocional de cada uno.

El rescate de los civiles se produjo en medio de una fuerte respuesta militar, pero también evidenció el riesgo al que quedan expuestas las comunidades que dependen de las carreteras para desplazarse entre municipios. En este caso, los viajeros fueron convertidos en rehenes de una operación armada cuya finalidad era controlar temporalmente el corredor vial.

La presencia de dos bebés entre las personas retenidas elevó la gravedad del episodio. Su liberación sin reportes de lesiones evitó un desenlace todavía más grave, pero no elimina la responsabilidad de quienes utilizaron a los pasajeros para impedir la reacción de las autoridades.

Un nuevo golpe a la seguridad en el Chocó

El secuestro vuelve a mostrar la capacidad del ELN para interferir en el transporte público y ejercer control sobre territorios donde la presencia estatal es limitada. El grupo armado mantiene actividad en distintas zonas del país y ha recurrido en varias ocasiones a bloqueos, retenes ilegales y ataques contra la Fuerza Pública.

La región del Chocó enfrenta condiciones que favorecen la expansión de los grupos armados. La geografía selvática, las dificultades de comunicación terrestre y la escasa presencia institucional permiten que estructuras ilegales controlen corredores, impongan restricciones a la movilidad y sometan a comunidades enteras.

El episodio también ocurre en un momento delicado para la política de paz del Gobierno colombiano. Los diálogos con el ELN han enfrentado interrupciones y cuestionamientos debido a los ataques contra civiles, militares y comunidades. Cada secuestro complica la posibilidad de recuperar la confianza en una negociación que exige compromisos verificables por parte del grupo armado.

La muerte de los dos soldados añade una dimensión trágica a una operación cuyo objetivo principal era proteger a civiles. Aunque las 45 personas fueron rescatadas, el costo militar revela que el ELN estaba preparado para responder con violencia y prolongar la retención de los pasajeros.

El caso exige esclarecer responsabilidades

Las autoridades colombianas deberán establecer cuántos integrantes del grupo armado participaron en el secuestro, quién ordenó la operación y cómo fueron instalados los explosivos utilizados contra los militares.

También será necesario determinar si existieron advertencias previas sobre la presencia de hombres armados en la carretera y por qué los pasajeros quedaron expuestos durante varias horas antes de la llegada de las tropas.

El ELN no solo retuvo a 45 personas, también convirtió una carretera pública en un escenario de intimidación y combate. La liberación representa un alivio para las familias, pero la muerte de dos militares confirma que la violencia continúa condicionando la vida cotidiana en regiones enteras de Colombia.

Pensando en México

El caso colombiano muestra cómo los grupos armados pueden convertir el transporte público en una herramienta de presión territorial.
En México, los bloqueos y las retenciones ilegales también afectan la movilidad de comunidades y viajeros.
La presencia de menores entre los rehenes vuelve más grave cualquier operación de este tipo.
La respuesta militar puede liberar a los civiles, pero no resuelve por sí sola el control criminal de las rutas.
¿Hasta cuándo seguirán siendo los pasajeros comunes quienes paguen el costo de la disputa armada?

La redacción de Diario Ya!, dirigida por su editor José Luis Castillejos, reúne más de 30 años de experiencia profesional en cobertura periodística nacional e internacional, con rigor, independencia e imparcialidad.

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