Opinión
El renacer de Raúl Jiménez
El domingo 22 de febrero de 2026, el Fulham recibió al Sunderland en un duelo que tuvo como protagonista al delantero mexicano Raúl Jiménez, autor de un doblete que selló la victoria y confirmó su gran momento.
El primer gol llegó al minuto 54. Tras un tiro de esquina cobrado por Alex Iwobi, se desprendió de su marcador y conectó un cabezazo preciso en el centro del área, enviando el balón al costado izquierdo del portero.
El segundo tanto fue desde el punto penal, una ejecución convertida en su sello personal. Con pausa y sangre fría, Raúl Jiménez esperó el movimiento del arquero para colocar el disparo al lado contrario. Alcanzó así doce penales anotados de forma consecutiva, registro que lo consolida en esa especialidad.
Más allá del resultado, la actuación confirma su regularidad en los últimos años, tanto en su club como con la selección mexicana. Su rendimiento ha sido constante, incluso en escenarios de alta exigencia.
Lo que sorprende es la naturalidad con la que hoy se asumen estas actuaciones. No solo superó una lesión grave que lo apartó de las canchas; enfrentó un traumatismo craneal que puso en riesgo su carrera y su vida. Su regreso al máximo nivel parecía improbable.
Antes del Mundial de Qatar 2022, muchas voces dudaron de su continuidad. Se cuestionaba su capacidad para volver a competir al más alto nivel. El tiempo respondió con goles.
Reconstruyó su trayectoria con paciencia y disciplina. Hoy, Raúl Jiménez vive una segunda etapa que apunta a una reivindicación plena. A las puertas de un nuevo Mundial, su historia ya no se explica solo en cifras, sino en resistencia.

