Economía
La evasión fiscal en el sexenio de AMLO alcanzó los 151 mil millones
Durante el sexenio de AMLO la evasión fiscal alcanzó los 151 mil 273 millones de pesos.
Mientras el discurso oficial se llenaba la boca con palabras como “austeridad”, “combate a la corrupción” y “justicia fiscal”, en los hechos, la realidad fue otra. Un estudio de la Universidad Autónoma de Chapingo revela que durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la evasión fiscal alcanzó los 151 mil 273 millones de pesos.
¿Los responsables? No fueron grandes multinacionales tecnológicas ni emporios financieros. No. Fueron call centers, empresas de vigilancia, limpieza, consultoras y subcontratadoras de personal. Las mismas que, paradójicamente, proveen servicios al propio gobierno.
Evasión fiscal: consultoras, vigilancia y outsourcing en la mira
El informe, solicitado por el propio SAT, apunta a un sistema de evasión estructurado: se simulan contratos, se usan empresas fachada, se reparten facturas como si fueran volantes. Y todo pasa, todo fluye. Hasta que alguien hace cuentas.
El sector de limpieza y vigilancia fue el más voraz: 53 mil millones evadidos. Le sigue el de recursos humanos, con 45 mil. ¿Y los call centers? 28 mil. Una danza de ceros que sangra al Estado mientras los discursos siguen hablando de transformación.
Evasión fiscal: el elefante invisible en Palacio Nacional
El dato quema. Porque AMLO prometió un cambio de fondo. Y sí, hubo despidos en el SAT, aumentos de presión a contribuyentes medios y mucho ruido contra los de “arriba”. Pero en estos sectores nadie puso freno.
Muchos de estos contratos se firmaron con dependencias públicas. Sí, el mismo gobierno que presumía austeridad contrataba a empresas que evadían impuestos. ¿Lo sabían? ¿Lo permitieron? ¿Lo ignoraron?
No hay respuestas claras. Pero el silencio también cuesta.
Evasión fiscal: el problema que nadie quiere resolver
Las prácticas de simulación siguen activas. Y aunque se han aprobado reformas para frenar el outsourcing ilegal, la evasión muta, se adapta, resurge. Como un virus en un sistema sin defensas.
Y mientras tanto, los ciudadanos siguen pagando IVA hasta por las croquetas del perro.
Hablando en serio
La evasión fiscal no solo es un agujero en las finanzas públicas. Es una forma de corrupción estructural que pasa desapercibida, que se normaliza. Si empresas contratadas por el gobierno pueden evadir miles de millones sin consecuencias, ¿qué mensaje recibe el resto del país? ¿Para quién es realmente la ley fiscal?
Y lo más urgente: ¿quién se atreverá a romper ese círculo?

