Opinión
Sin miedo se aplicará la ley contra la delincuencia, advirtió Eduardo Ramírez Aguilar
«La paz va a volver a reinar en nuestros caminos. Aquí no tenemos miedo».
Eduardo Ramírez Aguilar llegó puntual a la cita con el destino. Asumió a las 11:28 horas la gubernatura y advirtió: «Que se escuche en cada rincón de Chiapas, la paz va a volver a reinar en nuestros caminos. Aquí no tenemos miedo. La ley se va a aplicar».
«Cuento con la valentía de asumir esta responsabilidad. Por ello, asumiremos como propios los ejes que ya ha convocado la presidenta Claudia Sheinbaum: atender las causas, inteligencia e investigación, cooperación con la federación y cero impunidad al delito», indicó tras juramentar el cargo.
Pidió que, con las nuevas reformas realizadas, la investigación de los delitos sea de manera coordinada con la Fiscalía del Estado. «El gabinete de seguridad está a prueba, y si no, se van», afirmó en medio de los aplausos de los invitados.
«Donde exista el delito de extorsión, se va a combatir», señaló al anunciar que el Grupo de Reacción Inmediata Pakal contará con el equipamiento necesario para enfrentar a la delincuencia.
Al rendir protesta ante los asistentes en el Poliforum, que se constituyó como recinto oficial del Legislativo encabezado por Luis Ignacio Avendaño, presidente del Congreso, el «Jaguar» se comprometió a desempeñar el cargo con respeto a los derechos humanos, buscando la prosperidad.
Recordó «el devenir histórico de Chiapas que pasa por más de 3,000 años de antigüedad. En Chiapas tenemos asentamientos prehispánicos. Palenque, hace 30 años, fue testigo del hallazgo de la tumba de la Reina Roja. Eso nos habla de la igualdad, pues las mujeres participaban en las formas de gobierno; de ahí surge la frase del Humanismo que transforma».
«Y vino la conquista. Llegaron 500 mil conquistadores y los chiapanecos resistieron el embate. Eran 200 mil. Evidentemente, tienen el espíritu guerrero. Cuando se vieron abatidos, tenían dos opciones: sujetarse al dominio español o una muerte digna, y decidieron lanzarse al río antes que someterse al yugo español. Otro ejemplo fue la rebelión de San Juan Cancuc, donde lucharon contra el régimen colonial. Esos son los legados con los que nosotros vivimos», evocó.
«Cumplimos 200 años de la Federación de Chiapas a México. El pueblo de Chiapas preguntó si querían ser independientes, unirse a la capitanía o ser libres, y decidimos ser libres. Chiapas es precursor nacional del voto de las mujeres, 30 años antes que la Federación», recordó el gobernador.
«Aquí se dieron cita todas las lenguas originarias en la década de los 70, y se inició el diálogo. Eso es lo que hace falta en Chiapas: encontrar la palabra común para comprendernos». «Esto fue la expresión primera, y luego llegó el zapatismo», dijo al evocar al subcomandante Marcos, quien expresó que «habían sido olvidados en el sur, y por eso salieron a los pueblos».
«Abrir nuestra conciencia es despojarnos de nuestros intereses y posturas. Dejar a un lado la avaricia».
En representación de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, acudió el almirante Pedro Raimundo Morales, entre otros invitados especiales como gobernadores, diplomáticos, ganaderos, líderes indígenas, empresarios, entre otros.
El Poliforum de Tuxtla Gutiérrez vibró de emoción este domingo cuando Eduardo Ramírez Aguilar llegó para asumir el cargo de gobernador de Chiapas. La ciudad se vistió de fiesta, y el evento fue mucho más que un acto político; fue una celebración de identidad y esperanza.
Desde temprano, miles de personas abarrotaron los alrededores del recinto. Entusiastas persona llegaron desde las comunidades más remotas del estado se congregaron para ser testigos de un momento histórico.
El poliforum se llenó de colores y sonidos cuando un grupo de jóvenes vestidos de parachicos, con sus tradicionales máscaras y coloridos trajes, comenzó a danzar al ritmo de la marimba, evocando las raíces culturales de Chiapas. Custodiado por imágenes de la Reina Roja y el Rey Pakal, símbolos de la cultura maya, Eduardo Ramírez dio su discurso.
Frente al Poliforum, dos imponentes muñecos gigantes, representando figuras emblemáticas del estado, daban la bienvenida a los asistentes con movimientos pausados que parecían saludar al nuevo gobernador. Los aplausos y las porras se mezclaban con las notas de la marimba que resonaban en cada rincón, mientras el aroma de café recién hecho en la Sala de Prensa flotaba en el aire.
Eduardo Ramírez Aguilar, vestido con un traje oscuro que reflejaba sencillez y compromiso, descendió de su vehículo acompañado de su esposa. La pareja fue recibida con un estruendoso aplauso mientras una banda entonaba melodías tradicionales. Sus rostros irradiaban emoción y gratitud, conscientes de la responsabilidad que asumían ante un estado cargado de retos y potencial.
El interior del Poliforum lucía abarrotado. Pancartas con frases como «Chiapas está contigo» y «El Jaguar que nos guiará» decoraban las gradas, y los asistentes no dejaban de corear su nombre. En su discurso, Eduardo Ramírez prometió un gobierno cercano a la gente, basado en los principios de justicia, equidad y respeto a las tradiciones chiapanecas. «Hoy comienza una nueva etapa para nuestro querido Chiapas. Vamos a trabajar con el corazón y las manos, llevando progreso y esperanza a cada rincón de nuestro estado», expresó con voz firme.
Mientras las palabras del gobernador resonaban en el recinto, afuera la fiesta continuaba. Los parachicos seguían danzando. En los rostros de los asistentes se veía algo que había estado ausente por mucho tiempo: la ilusión de un mejor futuro.
Cuando el evento concluyó, la música de la marimba acompañó a las multitudes que se dispersaban lentamente, comentando los momentos del día y llevando consigo el recuerdo de una jornada que quedará grabada en la memoria colectiva de Chiapas. En las calles de Tuxtla Gutiérrez, el eco de las tradiciones y la esperanza por un nuevo inicio marcaron el comienzo de un gobierno que promete estar a la altura de las expectativas de su gente.
«En el caso de la Frontera Sur, esta será industrial. Hemos visto cómo Estados Unidos ha emplazado a México para aplicar aranceles, pero nosotros, donde vemos problemas, vemos oportunidades. Estoy empeñado en que sea la capital de Centroamérica», dijo momentos antes.
«En Chiapas se han deforestado 300 mil hectáreas. Vamos a iniciar la restauración de las cuencas. Necesitamos captar más agua y que todos nos sumemos a esta tarea. La meta es restaurar 200 mil hectáreas», prometió.
«No hay nada más transformador que la educación. Vamos a hacer la gran cruzada de la alfabetización. Más de 500 mil chiapanecos no tienen educación. Tenemos un analfabetismo profundo. El conocimiento empodera a las personas. Quiero agradecer el método cubano. Queremos iniciar el 6 de enero con esta consulta. Se va a llamar el Método Fray Matías de Córdova y Ordóñez. Vamos a decretar libre de analfabetas a Chiapas».
«La nueva era de Chiapas no tiene servidores públicos, sino servidores del pueblo. Vamos a conducirnos con humildad y honestidad. No voy a establecer complicidades. Adoptemos el Humanismo y comprendámoslo. Que nadie camine con altivez y arrogancia, porque el poder no es eterno, y si no nos portamos bien, el pueblo juzga», advirtió el Jaguar.

